Días de cine

000 CineNazi

 

000 CineNazi

“Con Hitler el cine también tenía por objeto divertir y distraer además de educar. Al igual que los organizadores del cine soviético, Goebbels opinaba que las películas tenían una “función política que cumplir” y eran un medio ideal de “influir en las masas”. También reconocía que el cine tenía que entretener y solo alrededor del 14 por ciento de las 1094 películas que se hicieron era declaradamente propagandístico: una media del 47 por ciento de las películas que se exhibieron entre 1934 y 1940 eran comedias. Solo 96 eran películas encargadas por el Estado, la industria cinematográfica alemana era la segunda después de Hollywood, en lo que se refiere a su importancia y su capacidad técnica, y ya existía una red nacional de cines y un inmenso público asegurado. No obstante, la venta de entradas se multiplicó por más de cuatro entre 1933 y 1944, año en que el alemán medio fue 14,4 veces al cine, frente a sólo cuatro en 1933. Se crearon “días de cine” oficiales para fomentar la asistencia a las salas de proyección y un sistema de cines móviles atendían a los pueblos muy alejados de aquéllas. Las Juventudes Hitlerianas introdujeron “horas de cine juvenil” especiales. Las funciones, cuya finalidad era didáctica, tenían lugar un domingo al mes y su número aumento de  905 en 1935 a más de 45.000 en 1942. La programación de películas extranjeras disminuyó rápidamente, incluidas todas las comedias y las películas románticas ligeras, porque no era posible censurarlas en cada etapa de su producción como se hacía en el caso de las cintas alemanas. Se exhibieron 64 películas estadounidenses en 1933, pero sólo 39 cuatro años más tarde y únicamente cinco en 1940. La mayoría de las películas rodadas en Alemania antes de 1933 no obtuvo la aprobación oficial y desapareció incluso de los cines privados, excepto un puñado de películas heroicas sobre aviadores y escaladores. Una excepción fue Amanecer, rodada en 1932, pero estrenada en Berlín el 2 de febrero de 1933, ante un público extasiado y un Hitler entusiasmado. La película, cuya acción transcurre en un submarino alemán condenado, trata del sacrificio en la guerra.”

(Richard Overy: “Dictadores”. 2004)

Be the first to comment on "Días de cine"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*