El arte del porvenir

000 GiulioRomanoIncendio Borgo

 

000 GiulioRomanoIncendio Borgo

“La verdad es que el arte del porvenir abrazará mayor extensión que el actual, pues tendrá por objeto transmitir los sentimientos vitales de los más generosos, sencillos y universales. En nuestro arte sólo se consideran dignos de ser expresados los sentimientos de una categoría determinada de hombres y aún de un modo muy refinado y obscuro para la mayoría. Se cree bochornoso aprovechar el inmenso dominio de lo popular e infantil: proverbios, canciones, juegos, imitaciones, etc. No será así en lo porvenir. El artista comprenderá que producir una fábula, con tal que divierta, o una canción, o una farsa, con tal que distraiga, o una pintura, con tal que guste a millares de gentes, es más importante que componer una novela, un drama o un cuadro que durante algún tiempo divertirán a corto número de ricos y serán olvidados después. El dominio del arte de los sentimientos sencillos es inmenso y puede decirse que no ha sido explorado aún.

Así, el arte del porvenir no será más pobre que el nuestro, sino más rico. La forma será superior a la actual, no como técnica refinada, sino como expresión breve, clara, precisa, libre de vanos adornos.

Recuerdo un día, después de haber oído una referencia de un astrónomo eminente acerca del análisis espectral de las estrellas de la Vía Láctea, pregunté a dicho astrónomo si consentiriá en dar una conferencia acerca del movimiento de la Tierra, pues entre sus oyentes había muchos que ignoraban la causa del día y de la noche, de las distintas estaciones del año. “Sí, es un bello tema; pero muy difícil. Me es mucho más fácil hablar del análisis espectral de la Vía Láctea.”

Lo mismo sucede en arte. Escribir un poema sobre un asunto del tiempo de Cleopatra, pintar a Nerón incendiando Roma, componer una sinfonía a manera de Brahms o de Ricardo Strauss, o una ópera como las de Wagner, es mucho más fácil que contar un cuento que no tenga nada de maravilloso y hacerlo sentir sin embargo, o dibujar con lápiz una figura que conmueva o alegre al espectador, o escribir cuatro compases de una melodía sin acompañamiento, pero que traduzca determinado estado de alma.”

(León Tolstoi: “Qué es el arte”. 1898) (Imagen de cabecera: Giulio Romano a partir de dibujos de Rafael Sanzio: “El incendio del Borgo”, 1514)

Be the first to comment on "El arte del porvenir"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*