Escultura popular de Perm

000 Perm Escultura Rusia

000 Perm Escultura Rusia

“La escultura de Perm en madera se halla reunida en el museo del distrito de Perm [Rusia]. A tal colección está dedicado el trabajo de N.N. Serebrennikov: La escultura de Perm en madera. Al entrar en la enorme sala que alberga a los “dioses” de Perm, me sentí impresionado por su abundancia, por su variedad, por la inesperada expresividad, y por una mezcla de ingenuidad y de espontaneidad en un arte a veces positivamente refinado.

¿Qué representa esta escultura de Perm, que se desarrolló por lo visto en el siglo XVII, que continuó viviendo y evolucionando en el curso de todo el siglo XVIII, que empezó a inclinarse hacia una cierta decadencia en el siglo XIX y que hoy día [1920] está congelada aguardando un nuevo florecimiento basado en nuevos principios?

La escultura de Perm estaba al servicio de la Iglesia. Sin embargo, la nota original que impregna esta escultura y la hace extraordinariamente valiosa tanto sociológica como artísticamente es la nota pagana, la nota “inorodcheskaia” que sin lugar a dudas proviene directamente de la cultura permia de los idólatras. A pesar de la enérgica persecución de la escultura religiosa por parte de la clerecía ortodoxa, dicha escultura no falta en la decoración artística de los templos ortodoxos, en parte gracias a la influencia de la iglesia católica que, como se sabe, no concede menor lugar a la escultura religiosa que a la pintura. Tal influencia provenía de Alemania a través de Nóvgorod y de Pskov. E igualmente dicha influencia afluyó también a Ucrania a través de Austria y de Polonia, reflejándose en muchísimas iglesias ucranianas y empezando desde allí a filtrarse también hacia el norte llegando a los confines de Perm.

Sin embargo, el extraordinario desarrollo de la escultura en la provincia de Perm no se explica solamente con esta influencia, sino además con el hecho de que encontró en los permios una tierra extraordinariamente fecunda para su desarrollo, pues éstos, como se ve, habían elaborado en el curso de largos años de paganismo sus procedimientos escultóricos peculiares. Una prueba de no menor importancia es la de que el tipo racial permio, vivamente diferenciado del gran ruso, se manifiesta en la mayoría de las esculturas.

Puede decirse, incluso, que las dos figuras fundamentales de la escultura permia —el Cristo sentado [imagen de cabecera] y el Nikola Mochaik— representan una directa sustitución de las imágenes divinas que antes existían. Sabemos que durante muchísimo tiempo la predilecta representación de un ser pagano fue la llamada “Mujer de Oro”. Hay muchas cosas que nos obligan a suponer que la “Mujer de Oro” es la figura de Buda sentado, que habria acabado por llegar a los permios a través de la estepa. En el lugar de este Buda comenzó a introducirse el Cristo sentado, especialmente en el siglo XVIII, cuando los rusos conquistadores (acompañados de sus clérigos) empezaron a exterminar a sangre y fuego, legal o ilegalmente, los restos no sólo de la religión, sino también del culto primitivo.

Es interesante señalar que el Cristo sentado de Perm, policromado, vestido las más de la veces con casullas cinceladas, tiene siempre la misma pose. Más que parecer ensimismado, está como alejado de este mundo, cual si procurara soportarlo todo con una obstinada pasividad y siempre tiene una mano levantada hacia la mejilla como para protegerse de una bofetada. ¡Qué Dios tan extraño, tan completamente campesino! Está representado en el momento en que le golpean, y opone a la paliza cierta obstinada paciencia. […]

El permio continúa hoy tratando a las representaciones de los dioses como a ídolos. Cuando en Tolstik (región de Vérjnie-Kamsk) se retiraron algunas esculturas con destino a las galerías de arte y se rogó a los campesinos que las trajeran al vapor surto en el embarcadero de Kamsk, a cinco verstas de la villa, las mencionadas estatuas se hicieron esperar. Finalmente se presentaron con gran retraso. Resultó que la demora se debía a que la población deseaba despedirse de ellas. El síndico declaró: “Cuando uno se separa de la gente también se despide”. Además, los permios de Tolstik no quisieron poner a sus dioses en simples cajones, pues “no eran objetos”. Construyeron para ellos unos ataúdes, extendieron virutas y estopa, colocaron arpillera encima, acomodaron a sus dioses y los cubrieron con mantas de lienzo. Así fueron enviados a la galería de arte.

Basta una fugaz mirada sobre el carácter de la talla de estas esculturas para advertir la importante influencia de Occidente, de los escandinavos, de los alemanes, y en menor grado de los italianos. A menudo, todo el modo de talla, y en particular el enfoque de las abundantes vestimentas con su aire postgótico e incluso barroco, llega casi a la identidad con la excepcionales obras de las correspondientes épocas en Europa occidental.”

(A. V. Lunacharski: “Las artes plásticas y la política en la rusia revolucionaria”. 1917-1929)

Be the first to comment on "Escultura popular de Perm"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*