Juguete escénico de Hamilton con Goya, Picasso y Velázquez

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Acercarse a la exposicion “Las meninas de Richard Hamilton” —organizada por el Museo del Prado y prorrogada hasta el 4 de julio de 2010— significa entrar en un espacio de múltiples facetas donde —de la mano del pionero del pop-art inglés Richard Hamilton— tiene lugar el encuentro lúdico entre los lenguajes, tan diversos, de grandes maestros de la historia del arte como Velázquez, Goya y Picasso.

La historia comienza en 1971 cuando el crítico de arte austriaco Wieland Schmied —escritor y crítico austriaco—- invita a artistas de todos los paises a preparar una obra gráfica para realizar un portfolio titulado “Hommage à Picasso” que publicaría la editorial Propyläen Verlag de Berlín. Con dicho portfolio de grabados se buscaba celebrar el noventa cumpleaños de Picasso. Como el proyecto no pudo llevarse a cabo hasta 1973, se acabó convirtiendo, con la muerte de Picasso, en el primer homenaje al gran artista del siglo XX. En el portfolio “Hommage à Picasso” participaron más de setenta autores entre los que pueden citarse Hockney, Miró, Warhol, Matta, Stella, Dalí, Tàpies, Lichtenstein, Moore, Niki de Saint-Phalle, Beuys, Lipchitz, Masson, Lam, Hartung, Alechinsky, Chillida, Motherwell, Vasarely, Rauschenberg, Rosenquist, Dine, Oldenburg, entre otros.

En ese homenaje participó, claro está, Richard Hamilton, con un grabado —“Las meninas de Picasso”— donde recrea el cuadro de Velázquez utilizando todos los lenguajes, estilos y técnicas de Picasso: el mastín tumbado es un minotauro y el pajecillo Luisito es Arlequín.Sitúa la efigie de Picasso en el lugar que ocupa Velázquez: eso sí en lugar de llevar en el pecho la cruz de Santiago lleva la hoz y el martillo. Pero además, completando la lógica del juego, cuelga en el muro del fondo cuadros del propio Picasso como “L´Aubade” y “Los tres músicos”. El lugar de Felipe IV y Mariana de Austria, que aparecen en el espejo, son ocupados por el retrato de Hamilton y su mujer. Para completar su homenaje a Picasso, Hamilton hizo elaborar la estampa al maestro grabador que había colaborado con Picasso durante los últimos veinte años de su carrera: Aldo Crommelynk. De ese modo, a la admiración por Velázquez, se unía el homenaje a Picasso, así como un tributo al escritor James Joyce, cuya capacidad para parafrasear estilos tuvo Hamilton presente mientras realizaba su pastiche de “Las meninas”.

A la exposición de “Las meninas de Richard Hamilton” nos acerca la web del Prado mediante un vídeo —donde Richard Hamilton nos explica algunos de los significados de esta obra— y diversas secciones que se ocupan de la interpretación que Goya hizo de “Las meninas” (un dibujo y tres pruebas), del primer esbozo sobre el cuadro de Velázquez realizado por Picasso en 1957, y de la carpeta “Hommage à Picasso” realizada por diversos artistas en 1973. Para acceder pinchar AQUÍ.

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