La aljafería de Zaragoza

AljaferiaVideo0

El arte del periodo de Taifas, aunque se desarrolla en un contexto histórico de desintegración y crisis, va a dar lugar a construcciones de interés, si bien es poco lo que se ha conservado en la actualidad. Curiosamente, y como una excepción a lo que es la norma habitual del arte musulmán, su carácter religioso, en este periodo de Taifas la arquitectura civil goza de más interés que la religiosa, y en este sentido habría que destacar al Palacio de la Aljafería como una muestra excepcional del arte musulmán de carácter civil.

Su nombre original es Qasr al-surur es decir, “palacio del regocijo”, lo que deja clara su función de residencia de recreo. No obstante ya en el S. XII aparece el monumento en las fuentes árabes como  al-Yafariyya, derivación del prenombre de su fundador Abu Yafar, sultán de la dinastía hudí que domina Zaragoza y Lérida, y que completa su nombre con el de Ahmad ibn Sulayman al-Muqtadir. La construcción del palacio habría que vincularla al propio reinado de Abu Yafar y por ello se encuadra entre 1046 y 1082, si bien también sabemos que en 1110 todavía estaba en obras.

Las vicisitudes históricas de la Aljafería han sido complejas, no sólo porque a lo largo del tiempo el edificio se ha ido completando con sucesivas ampliaciones, entre las que destacaría la mudéjar del S. XIV y la que acometen un siglo después los Reyes Católicos, sino también porque su evolución posterior no pudo ser más penosa, convertido en acuartelamiento desde el S. XVIII y afectado directamente por la Guerra de la Independencia, lo que fue arruinándolo a todo lo largo del S. XIX y buena parte del XX.

Lentamente comenzó su análisis y restauración en 1947, de la mano de Francisco Íñiguez y de los estudios de investigación realizados por Christian Evert. Pero aún así los trabajos avanzaban tan lentamente que habrá que esperar a los años ochenta para que se acometiera la definitiva restauración dirigida por el arquitecto Ángel Peropadre. 

El siguiente vídeo nos aclara buena parte de sus etapas y procesos constructivos.

Si analizamos el edificio con más atención se observa que de época de Taifas se conserva la muralla, flanqueada por dieciséis torreones semicirculares y una torre cuadrada, conocida como Torre del Trovador. Ésta, datada en el S. IX, constituye la parte más antigua de toda la construcción por tratarse de la torre del homenaje de un primitivo castillo, anterior a la construcción del palacio. Su nombre curiosamente deriva del pasaje literario que localiza en dicha torre el escritor romántico Antonio García Gutiérrez, y que alcanza renombre universal cuando dicho drama, titulado El trovador, es adaptado por Giuseppe Verdi para su ópera Il Trovatore.

En la zona central del palacio se conserva el recinto interior que constituiría el palacio propiamente dicho. Como en todos los palacios y según un esquema arquetípico de todos los palacios musulmanes, se abre en su centro un patio rectangular (llamado de Santa Isabel), en cuyos lados menores hay dos albercas, y tras ellas las dependencias importantes del recinto. Tanto en un lado como en otro, dichas estancias se hallan precedidas de sus correspondientes pórticos, que en la Aljafería resultan muy espectaculares por su solución ornamental, pues se trata de arcos-pantalla, de tipo polilobulado, entrecruzado e incluso mixtilíneo. No obstante, en la Aljafería sólo se conservan en parte las estancias del lado norte, quedando la sur afectada por las remodelaciones posteriores. Consta aquella de un salón de planta rectangular con alcobas laterales, en uno de cuyos extremos se localiza una pequeña mezquita u oratorio, tal vez la parte mejor conservada y una de las más hermosas de todo el conjunto. Está bien orientada a SE, y presenta planta cuadrada, convertida en octogonal por arcos de ángulo. Su decoración en horror vacuii es realmente abrumadora, utilizándose arcos mixtilíneos ciegos como recurso ornamental y abundante ataurique o decoración de tipo vegetal. El mihrab de dicho oratorio es igualmente hermoso y abre por medio de un arco de tradición califal. Se remataría en altura por un cupulín, desaparecido con las obras de los Reyes Católicos.

 https://youtu.be/c2oj064eLYI

Be the first to comment on "La aljafería de Zaragoza"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*