Lo feo no se vende

A su llegada a Nueva York en 1919, dijo Raymond Loewy (París, 1893 – Mónaco, 1986), “me quedé anonadado por el abismo existente entre la excelente calidad de los productos que salían al mercado y sus formas groseras, toscas, abultadas y ruidosas”. Durante los siguientes diez años Loewy estuvo trabajando como diseñador de escaparates para grandes almacenes (como “Macy´s”) o como ilustrador de modas para revistas como “Harper´s Bazaar” y “Vogue”. Finalmente —tras un período en que Loewy se promocionaba enviando una tarjeta impresa  que decía: “Entre dos productos del mismo precio, función y calidad, se venderá mejor el más bonito”— el fabricante británico de copiadoras (entonces “mimeógrafos”) Sigmund Gestetner le encargó rediseñar su máquina multicopista, y Loewy creó un diseño que estuvo en el mercado hasta 1978.

A partir de ahí los industriales pusieron sus ojos en Raymond Loewy y éste se convirtió en el padre del “Styling” (diseño estético, principalmente, pero no exclusivamente, de la carcasa, de la envoltura de la máquina, que busca reforzar la identidad corporativa de la empresa y también hacerla más atractiva para los consumidores) (evidentemente opuesto a la rama “Bauhaus” del diseño). A partir de ahí Loewy empezaría a recibir una larga serie de encargos de la industria que se prolongó a lo largo de toda su carrera: neveras (“Frigidaire”, “Coldspot”), surtidores de gasolina (“Shell”), botellas de Coca-Cola, cocinas, aviones (“Lockheed”), naves espaciales (Apolo, Skylab, Mercury), balanzas, locomotoras (Pennsylvania Railroad), autobuses (Greyhound), trasatlánticos, automóviles (“Studebaker”, “Chrysler”), paquetes de tabaco (“Lucky Strike”), almacenes, baterías eléctricas, aparatos de radio, logotipos, supermercados, tractores (“Caterpillar”), oficinas (por ejemplo, del Kremlin, por encargo de Kruchef), tubos de dentífrico, y un muy largo etcétera.

Loewy se convirtió así en el creador, sobre todo, de la imagen de la opulenta sociedad norteamericana, en el embellecedor de los objetos en serie diseñados para atraer mejor al consumidor.

Para acceder a una serie de excelentes páginas sobre Raymond Loewy en la web de “Hagley Library”, pinchar AQUÍ.

Para acceder a las obras de Loewy pinchar AQUÍ.

Para acceder a la web oficial y a la “Raymond Loewy Foundation” pinchar AQUÍ y AQUÍ

Para acceder a una historia del diseño industrial y situar a Loewy, pinchar AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

Be the first to comment on "Lo feo no se vende"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*