Perspectiva Nevski

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“Hay una leyenda que dice que la ciudad de San Petersburgo [fundada en 1703] fue construida totalmente en los cielos azules y luego bajada a los pantanos del Neva. Únicamente así, según la leyenda, se puede explicar la presencia de una ciudad tan hermosa en un lugar tan lóbrego. La verdad es un poco menos milagrosa: la voluntad férrea de un solo hombre [Pedro El Grande], la pericia de centenares de arquitectos y artesanos extranjeros y el trabajo de cientos de miles de trabajadores rusos crearon una ciudad que los admirados visitantes llamarían “La Venecia del Norte” y “La Babilonia de las Nieves”.

En la primera década de su existencia San Petersburgo creció rápidamente […] Habían venido a trabajar arquitectos de muchos países. [Domenico] Trezzini [suizo-italiano, 1670-1734], primer arquitecto general, llevaba casi diez años en Rusia; le sucedió en 1713 (aunque Trezzini continuó allí y siguio proyectanto edificios) el alemán Andreas Schlüter [1664-1714], que había traído con él a varios paisanos y colegas arquitectos.

[…] Los edificios gubernamentales y las mansiones particulares comenzaron a aparecer en la orilla sur del río, que era una península. El mayor de ellos era el palacio de treinta habitaciones del almirante-general Apraxin, que estaba situado junto al Almirantazgo, en una esquina del lugar ocupado por el palacio de invierno de 1.100 habitaciones construido por Rastrelli [1700-1771] para la emperatriz Isabel. Río arriba, a lo largo del muelle sur, estaban situadas las casas del fiscal general Yguzhinski, el vicealmirante Cruys y el Palacio de Invierno de Pedro […] El primer Palacio de Invierno fue derribado en 1721 y sustituido por un edificio mayor de piedra. (El segundo Palacio de Invierno también desapareció y hoy es el quinto Palacio de Invierno el que ocupa el lugar. Transformado en el Museo del Hermitage, es el centro de la ciudad).

En 1716, otro arquitecto extranjero llegó a San Petersburgo. Este hombre dejaría una señal indeleble en el “paraíso” de Pedro. Era el arquitecto francés Alexandre Jean Baptiste Le Blond [1679-1719]. Parisino y discípulo del gran Le Notre, que había proyectado los jardines de Versalles. Le Blond sólo tenía 37 años pero ya era conocido en Francia por sus edificios en París y los libros que había escrito sobre arquitectura y jardines geométricos. En abril de 1716, Le Blond firmó un contrato sin precedentes para ir a Rusia durante cinco años como arquitecto general con un sueldo garantizado de 5000 rublos al año. A cambio, Le Blond prometía transmitir sus conocimientos a los rusos que trabajaran con él. Con él traía no sólo a su esposa e hijo de seis años, sino a varias docenas de dibujantes, ingenieros, ebanistas, escultores, mamposteros, albañiles, carpinteros, cerrajeros, buriladores, orfebres y jardineros.

La parte más ambiciosa del proyecto era la creación de una ciudad de canales, modelada siguiendo el ejemplo de Amsterdam, en la mitad oriental de la isla Vasilevski. En la orilla sur Le Blond construyó la avenida principal de la ciudad, la gran Perspectiva Nevski, trazada a lo lo largo de dos millas y media de claros y bosques, desde el Almirantazgo hasta el monasterio de Alejandro Nevski. Fue construida por un grupo de prisioneros suecos (que también tenían que limpiarla todos los sábados) y pronto se convirtió en la calle más famosa de Rusia.”

              (Robert K. Massie: Pedro El Grande, 1987)

 

En San Petersburgo la perspectiva Nevsky (Nevsky Prospekt) —que toma su nombre en honor al príncipe Alexander Nevsky (1220-1263) que luchó contra suecos, teutones y tártaros)— es una de las calles con mayor historia y contrastes del mundo. En sus cerca de cuatro kilómetros podemos encontrar de todo, desde grandes palacios y monasterios, hasta numerosos puentes, cafés, restaurantes, tiendas, museos y librerías, etc., así como debemos saber que fue el escenario de, por ejemplo, la matanza de universitarios en el siglo XIX que dio lugar a una rebelión popular contra el zarismo. Es también, la calle que, junto a París, tuvo la idea de realizar el primer boulevard-centro comercial del mundo.  La avenida Nevsky era el único espacio de San Petersburgo que no estaba dominado por el poder (zarista y luego soviético), como una especie de zona liberada donde podían tener lugar cualesquiera encuentros o manifestaciones de las fuerzas sociales.

Del ambiente y belleza de la Perspectiva Nevsky en el siglo XIX, y de otras historias, nos habla el escritor ruso Nicolai Gogol (1809-1852), en su cuento titulado “La perspectiva Nevski”. Para acceder al texto  pinchar AQUÍ.

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