Polignoto de Thasos

Polignoto0

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Jugadoras de tabas (museo de Nápoles). Procedente de Herculano. Copia de Alexandros de Atenas a partir de un original del S. V a.c.

Desgraciadamente no podemos hacernos una idea aproximada de la pintura griega porque han desaparecido todas sus obras. Mientras quedan restos magníficos del periodo minoico y micénico, nada se conserva de épocas posteriores. Aunque sí sabemos de la importancia de grandes pintores, especialmente de los siglos V y IV a.c, como no podía ser de otra manera, pues el arte de la pintura no sería inferior al de la arquitectura o la escultura, del que conocemos tantos grandes artistas.

Entre los pintores más conocidos destacan Apolodoro de Atenas; Zeuxis; Micón de Atenas (probable discípulo de Polignoto); Panainos, hermano de Fidias; Parraso de Éfeso; Apollodoros de Atenas; Timantes de Citnos, o ya en el S. IV a.c., el más conocido de todos ellos, Apeles, el pintor de Alejandro Magno. A ellos habría que añadir la figura que hoy tratamos, Polignoto de Thasos, que no habría que confundir con otro Polignoto, ceramista, pintor de vasijas, activo en la segunda mitad del S. V a.c.

La pintura de aquella época utilizaba soportes variados que combinaban la utilización de la madera en la realización de pequeños cuadros y grandes murales, con la pintura mural sobre la piedra o el mármol de las grandes construcciones. En cuanto a la técnica la más utilizada era la encáustica, que mezclaba el polvo de color triturado con cera, aplicándolo en caliente, lo que favorecía su resistencia y su protección frente a la humedad. Probablemente también se utilizaría la pintura al fresco, pero se desconoce en qué medida y desde cuándo.

Fue Polignoto (activo entre 475 y 440 a.c. aproximadamente) uno de los primeros grandes pintores del periodo clásico, pues su obra hay que fecharla en pleno S. V a.c. Hijo de Aglaophon, al parecer se formó en el arte de la pintura de la mano de su padre. Nacido en Thasos (una isla al norte del Egeo), se trasladó a Atenas, probablemente llamado por Cimón para decorar algunos edificios de la ciudad. Entre ellos destacaría la decoración del poikile o pórtico pintado de la Stoa del Ágora, en la que aportaría varias obras, aunque no siempre es fácil saber cuáles fueron suyas y cuáles de sus contemporáneos, Mikón y Panainos: sí se sabe por Pausanias de una Batalla de Oinoe, una Amazonomaquia, y una Iliupersis (o Toma de Troya), muy afamada, en la que retrata a una Laodike (o Electra, hija de Agamenón y Clitemnestra) con los rasgos de su amada Elpinike, la hermana de Cimón. También realizó pinturas en la pinacoteca de la Acrópolis, en concreto una Batalla de Maratón, que algunos especialistas asignan en realidad a Panainos y que tampoco se sabe si estaba en este emplazamiento o en la Poikile de la Stoa. Pausanias habla de otras seis pinturas en este mismo lugar, aunque tampoco podría asegurarse que todas fueran de él. También por Pausanias sabemos de la decoración de la lesque o pórtico de Delfos, en la que insiste en el tema de la toma de Troya.

Al parecer, Polignoto, utilizaba muy pocos colores en su trabajo, apenas cuatro, negro, blanco, rojo y amarillo, si bien también se describen algunas tonalidades azules o verdes en algunas de sus obras, prueba de que también utilizaría estos tonos aunque fuera en pequeños detalles; una perspectiva simple basada en convencionalismos como la superposición de grupos y figuras; una especial belleza en un dibujo, preciso y cuidado; composiciones equilibradas; y una gran variedad de posturas en sus personajes que proporcionaban gran dinamicidad a sus escenas. Otros aspectos de su pintura nos los describe Plinio mucho tiempo después (S. I): “…por primera vez vistió a las mujeres con vestidos transparentes, cubrió sus cabezas con mitras de varios colores y por primera vez hizo dar un gran avance a la pintura pues comenzó a abrir la boca de sus personajes, a mostrara sus dientes y a dar al rostro un aspecto distinto de la antigua rigidez”. Aunque hoy sabemos que muchos de estos recursos plásticos ya se utilizaban con anterioridad a la obra de Polignoto.

Más precisa es la descripción que hace Pausanias de su decoración en Delfos:

“El artista sabe representar en este cuadro el contraste entre la parte anterior, rica en grupos de figuras, y el fondo, donde se ve Troya destruida, y el ojo, a través de las grandes brechas en los muros se acerca a ver la desolación en las calles y en los edificios incendiados y saqueados.

La nave de Menelao está preparada, presta para partir, y junto a ella se ve a Helena, causa de una guerra así de despiadada y de tanto saqueo, rodeada de troyanos heridos; en otro grupo destaca la figura de Casandra; la mayor parte de los personajes están como oprimidos por un muro de silencio, mientras que sólo Neoptólemo sigue aún y mata a algunos troyanos.

Sobre otro lado de la lesque estaba pintada la entrada en el Hades, en el reino de la noche, y se veía a Odiseo sobre la rivera del Aqueronte, el Tártaro lleno de tormentos espantosos y el Elíseo con las almas de los bienaventurados.

La primera de estas pinturas contenía 100 figuras, la segunda 90, y sobre cada una de ellas se leía, como era costumbre en la época, el nombre que le correspondía.

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